Wislawa Szymborska: in memoriam

febrero 2, 2012

Ha muerto una de mis poetas favoritas, la polaca Wislawa Szymborska.

Desde aquí mi humilde homenaje a la”Mozart de la poesía”, como la definió el comité del Premio Nobel de Literatura en 1996.

Ya os la recomendé hace un tiempo en este blog.

De ella he aprendido la belleza de descubrir las cosas por primera vez, pues, como ella decía no hay nada nuevo bajo el sol, pero una misma nace nueva bajo el sol.

Nada mejor que recordarla con uno de sus collages y un poema.

Nada sucede dos veces…

Nada sucede dos veces
ni va a suceder, por eso
sin experiencia nacemos,
sin rutina moriremos.

En esta escuela del mundo
ni siendo malos alumnos
repetiremos un año,
un invierno, un verano.

No es el mismo ningún día,
no hay dos noches parecidas,
igual mirada en los ojos,
dos besos que se repitan.

Ayer mientras que tu nombre
en voz alta pronunciaban
sentí como si una rosa
cayera por la ventana.

Ahora que estamos juntos,
vuelvo la cara hacia el muro.
¿Rosa? ¿Cómo es la rosa?
¿Como una flor o una piedra?
Dime por qué, mala hora,
con miedo inútil te mezclas.
Eres y por eso pasas.
Pasas, por eso eres bella.
Medio abrazados, sonrientes,
buscaremos la cordura,
aun siendo tan diferentes
cual dos gotas de agua pura.

De “Llamando al Yeti” 1957
Versión de Gerardo Beltrán


Vidas de maestras

septiembre 18, 2011

Ser maestra es una forma de estar en el mundo; ligada a un trabajo, sí, pero no reducible a él, porque prevalece siempre la búsqueda de sentido, de ponerse en juego, de escuchar a los niños y a las niñas, y atender a sus necesidades. Y es desde ahí que se hace viable la posibilidad de que surja lo nuevo, lo original, lo no pensado; no persiguiendo la novedad sino el sentido, centradas en las ideas y no tanto en las técnicas.
Para muchas mujeres, ser maestra no es un oficio solitario o autista. Buscar y encontrar su lugar en la escuela, como en el mundo, se apoya y se potencia en un círculo de autoridad femenina, en el reconocimiento de nuestra genealogía, de lo que nos liga a otras mujeres. Es saberte vinculada y pertenecer a un saber y sabiduría en femenino.
La existencia de una comunidad femenina apoya la libertad de otras mujeres (y puede ser un referente para la de los hombres).”

Esto que escriben Nieves Blanco y Remei Arnaus refleja lo que siento cada vez que empieza el curso y vuelvo a pensar en lo que me mueve para disfrutar el día a día como profesora. También recogen el bienestar que me produce reunirme con mis compañeras de mi grupo de trabajo de coeducación, que son parte de esa comunidad femenina de la que me nutro en mi práctica docente. Todas ellas son “mujeres [que] trabajan cada día para hacer de la escuela un lugar de cultura, un espacio civilizador. Lo hacen desde distintos lugares, desde diferentes posiciones y con distintas ideas. Pero todas ellas aportan una riqueza que la escuela y la sociedad no puede permitirse desechar.”

Estas inspiradoras palabras están recogidas en un artículo titulado “Ser una maestra hoy“, que publica este mes Cuadernos de Pedagogía. Este artículo es la introducción del especial “Vidas de maestras” que recoge narraciones personales de varias maestras de primaria, secundaria y universidad, en el que estoy muy contenta de haber podido participar.

Este es mi relato.


Maestras que admiro: Elena Serrano

mayo 7, 2011

Ayer se celebró en Málaga un acto para conmemorar la “excelencia educativa” de profesorado y alumnado de la provincia que ha recibido algún premio en diferentes ámbitos educativos. Está bien que la Junta quiere “homenajear la excelencia”. El problema es que la excelencia no se mide sólo con premios y reconocimientos, sino con la huella que se deja con el trabajo y el amor que se pone a diario en el aula. ¿Y cómo se mide esa huella? ¿Cómo se mide el amor?

Puede que Elena Serrano no haya recibido ningún premio (demasiado modesta para presentarse, o demasiado ocupada para preocuparse), pero es una profesora excelente.

Elena Serrano es profesora de Historia del IES Vicente Espinel de Málaga, es una luchadora y una feminista que lleva más de treinta años en la enseñanza, por pura vocación, guiando a sus alumnas y alumnos, haciéndoles partícipes de sus variadas y profundas experiencias vitales, de sus viajes, de sus pensamientos, de su indignación ante lo que ocurre a su alrededor.

Elena es una maestra excelente, una verdadera “vigía de la sociedad y de la historia, que ha logrado mirar y ver a lo lejos percibiendo con máxima acuidad el presente”, utilizando las palabras de María Zambrano.

Sus alumnas y sus alumnos seguro que disfrutan enormemente del entusiasmo que sabe transmitirles en clase. Los mueve, eso es seguro, si no, ¿cómo es posible que consiga que una alumna se disfrace de Clara Campoamor y lea su acalorado discurso ante las Cortes para conmemorar el 75º aniversario del voto femenino? ¿cómo engancha a sus chicas y chicos para implicarlos en un intenso trabajo de investigación para poder planear juntos un viaje escolar a Bolonia? ¿cómo transmite su sentido de la justicia y los embarca  en acaloradas discusiones o consigue que se expresen, haciendo teatro o escribiendo, y que además ganen premios por ello?

Precisamente ha sido una alumna de Elena, Sara Ssamdi Baroudy, la que ha obtenido uno de los primeros premios del Concurso de redacción sobre igualdad de género de la Fundación José Tomás. Esta es la redacción premiada de Sara.

Puede que Elena no tenga ningún premio institucional, pero se debe sentir maestra excelente.

Yo me siento afortunada por tenerla como maestra, pues, vuelvo a tomar prestadas bellas palabras de Zambrano: “entre las venturas que me ha deparado la vida, una de las mayores es la de haber tenido maestros”, pues  “no tener maestro es no tener a quién preguntar, y más hondamente todavía, no tener ante quién preguntarse”.

Gracias Elena.


Maestras admirables: Lola Valle

enero 21, 2011

Hoy quiero traer el trabajo que cada día hace Lola Valle en sus clases y que da unos frutos memorables.

Lola es una concienciada profesora de lengua y literatura que habla como mujer y de mujeres en sus clases. Eso se transmite y da lugar a experiencias conmovedoras. Lola contagia, hablando en voz alta de escritoras a las que admira.

Precisamente fruto de este modo de estar en la clase, ha conseguido que una alumna tome una muy buena iniciativa: escribir una carta a una editorial pidiendo explicaciones por la falta de presencia de escritoras en su libro de texto de Lengua y literatura.

Esta es la carta:

> A la atención del Sr. Director de la editorial Ecir:

> Soy alumna del I.E.S. Bezmiliana del Rincón de la Victoria (Málaga) y estoy estudiando 4 E.S.O.

> Por necesidades escolares relativas a mi curso he detectado que en el libro epigrafiado faltaría aumentar la información de la escritora Rosalía de Castro, al menos un poema de ella ya que tenemos que realizar alguna actividad referente a esta escritora buscando un poema de ella en Internet.

> También se ha detectado que siendo importante Emilia Pardo Bazán hace relación a su nombre pero no nos da ninguna información ni foto referente a ella.

> Ruego a usted que en las siguientes ediciones mejoren lo dicho.
> Muchas gracias.

Lola cree firmemente que las mujeres deben estar presente en el currículum de su asignatura y da muestra de ello en sus clases y sus exámenes.

Aquí tenéis, por ejemplo, el examen que este año han realizado sus alumnas y alumnos sobre el realismo.

Examen_literatura_4ESO_Lola_Valle

¡Espero que os inspire tanto como a mí!

Gracias, Lola.


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