Ann Jarvis, madre e hija, y el Día de la madre

mayo 8, 2012

El pasado domingo se celebró el Día de la Madre y me parece importante recordar a Ann Jarvis, madre y a su hija, gracias a quien existe este día, que en nuestros tiempos parece haber perdido su sentido original.

Según la wikipedia, Ann Jarvis madre trabajó a lo largo de muchos años en el estado de Virginia (hoy Virginia del oeste) promoviendo cuestiones de salud y de seguridad social de las mujeres trabajadoras.

Durante la guerra de secesión organizó grupos de mujeres para atender a los heridos del conflicto bélico, de ambos lados de las trincheras. Al terminar la guerra se mostró muy activa promoviendo un día para conmemorar el trabajo de las féminas, particularmente de las madres trabajadoras, reconociendo lo esforzado de ellas, que al tiempo que debían crecer y cuidar de su familia, tenían que trabajar por muy distintas necesidades.

Más tarde, en 1907, su hija, quiso conmemorar a su madre y a su trabajo social el 10 de mayo e inició una campaña para que se reconociera el trabajo de las madres en lo general en la forma de un día de la madre celebrado anualmente.

En 1914, por fin, el Congreso de Estados Unidos aprobó una resolución conjunta, y el presidente Woodrow Wilson firmó, para establecer que el segundo domingo de mayo de cada año, se celebraría el día de la madre.

Parece ser que, como no podía ser de otra manera en los EEUU de aquel entonces, haciendo más hincapié en el papel de la mujer en la familia, que en su papel de trabajadora.

Ann Jarvis hija, posteriormente, se opuso a lo que acabó siendo la comercialización del día de la madre.

¿Qué pensaría hoy en día si levantara la cabeza?

Otra mujer Julia Ward Howe, activista estadounidense por la paz y los derechos de las mujeres trabajó en favor del reconocimiento de un Día de la madre, pero esta vez, de las madres por la paz. Una de sus cruzadas personales la creación de un congreso de mujeres de diferentes nacionalidades por la paz y la proclamación de un día para conmemorar el trabajo de las madres por la paz. Tiene un interesante texto titulado  Proclama del día de las madres:

¡Levántense, mujeres de hoy! ¡Levántense todas las que tienen corazones, sin importar que su bautismo haya sido de agua o lágrimas! Digan con firmeza: ‘No permitiremos que los asuntos sean decididos por agencias irrelevantes. Nuestros maridos no regresarán a nosotras en busca de caricias y aplausos, apestando a matanzas. No se llevarán a nuestros hijos para que desaprendan todo lo que hemos podido enseñarles acerca de la caridad, la compasión y la paciencia’. Nosotras, mujeres de un país, tendremos demasiada compasión hacia aquellas de otro país, como para permitir que nuestros hijos sean entrenados para herir a los suyos. Desde el seno de una tierra devastada, una voz se alza con la nuestra y dice ‘¡Desarma! ¡Desarma!’ La espada del asesinato no es la balanza de la justicia. La sangre no limpia el deshonor, ni la violencia es señal de posesión. En nombre de la maternidad y la humanidad, les pido solemnemente que sea designado un congreso general de mujeres, sin importar nacionalidad, y que se lleve a cabo en algún lugar que resulte conveniente, a la brevedad posible, para promover la alianza de diferentes nacionalidades, el arreglo amistoso de cuestiones internacionales.

Feliz día de la madre


Rosa Parks

febrero 11, 2012

Nació este mismo mes, un día 4 de febrero, de hace casi cien años. Se negó a dejarle su asiento en el autobús a un pasajero blanco el 1 de diciembre de 1955.  El resto es historia.

Una mujer que me llega al corazón. Y que seguro que llegará al corazón de las alumnas y los alumnos que la conozcan a través nuestra.

Aquí podéis ver una propuesta didáctica muy interesante sobre el tema: una actividad de dramatización basada en el caso de Rosa Parks, para sensibilizar a los alumnos sobre los métodos de acción no-violenta para la lucha contra las injusticias y por el cambio social.

También como ella, Elizabeth Eckford tuvo la valentía necesaria para alzar su voz contra la injusticia de la segregación.

Esta chica de 15 años de raza negra desafió, el 4 de septiembre de 1954, el status quo blanco al intentar acceder a las clases del instituto -sólo para blancos- Little Rock de Arkansas.

Es muy interesante leer la historia de esta foto: cómo una mujer blanca insulta a Elizabeth Eckford y cómo cambian las cosas en el futuro: una historia ejemplar. Leedla aquí.


Wislawa Szymborska: in memoriam

febrero 2, 2012

Ha muerto una de mis poetas favoritas, la polaca Wislawa Szymborska.

Desde aquí mi humilde homenaje a la”Mozart de la poesía”, como la definió el comité del Premio Nobel de Literatura en 1996.

Ya os la recomendé hace un tiempo en este blog.

De ella he aprendido la belleza de descubrir las cosas por primera vez, pues, como ella decía no hay nada nuevo bajo el sol, pero una misma nace nueva bajo el sol.

Nada mejor que recordarla con uno de sus collages y un poema.

Nada sucede dos veces…

Nada sucede dos veces
ni va a suceder, por eso
sin experiencia nacemos,
sin rutina moriremos.

En esta escuela del mundo
ni siendo malos alumnos
repetiremos un año,
un invierno, un verano.

No es el mismo ningún día,
no hay dos noches parecidas,
igual mirada en los ojos,
dos besos que se repitan.

Ayer mientras que tu nombre
en voz alta pronunciaban
sentí como si una rosa
cayera por la ventana.

Ahora que estamos juntos,
vuelvo la cara hacia el muro.
¿Rosa? ¿Cómo es la rosa?
¿Como una flor o una piedra?
Dime por qué, mala hora,
con miedo inútil te mezclas.
Eres y por eso pasas.
Pasas, por eso eres bella.
Medio abrazados, sonrientes,
buscaremos la cordura,
aun siendo tan diferentes
cual dos gotas de agua pura.

De “Llamando al Yeti” 1957
Versión de Gerardo Beltrán


Una por una: Wangari Maathai, in memoriam

septiembre 29, 2011

Qué pena que se vayan mujeres que son referente de honestidad y trabajo por los demás.

“I’m doing the best I can” (Hago todo lo que puedo): esa era su filosofía, hacer todo lo que estuviera en su mano, como hace el pequeño colibrí que se enfrenta a un gran fuego con una gotita de agua, como cuenta en esta preciosa fábula (en inglés).

La nobel que plantaba árboles” es como titula El País su pequeño homenaje a esta gran mujer, que “plantando árboles” dio esperanza para la naturaleza y para miles de hombres y, sobre todo, mujeres de su tierra. En este artículo podemos leer cosas como esta:

Una mujer que tuvo que suportar que en su sentencia de divorcio el juez la calificara de “cabezota, triunfadora, con mucho nivel educativo, demasiado fuerte y muy difícil de controlar”. Ella le llamó corrupto y tuvo que dar con sus huesos en la cárcel brevemente por ello. Pero nunca se rindió ante los abusos. En 2004, reflexionaba así para el EL PAÍS: “La experiencia me ha enseñado que servir a los otros tiene sus recompensas. Los seres humanos pasamos tanto tiempo acumulando, pisoteando, negando a otras personas. Y sin embargo, ¿quiénes son los que nos inspiran incluso después de muertos? Quienes sirvieron a otros que no eran ellos”.

Hagamos todo lo que podamos, lo que esté en nuestra mano.


Una por una: Lara Logan

mayo 18, 2011

Me entero, por Hester Prynne (Gloria Fortún) y su estupenda Letra escarlata, sobre el caso de violencia sexual hacia Lara Logan,  una corresponsal surafricana que trabaja para el telediario de la cadena CBS, de EEUU.

Me indigna y quiero compartirlo también aquí. Leed su historia: Lara Loga, heroína


Sofía Segura Herrera en el IES Licinio de la Fuente

mayo 10, 2011

El pasado miércoles 27 de abril tuvimos el gran placer de recibir a Sofía Segura en nuestro centro.

¿Quién es Sofía? Ella misma, al preguntarle sobre su currículum, utiliza estas palabras:

Me piden un currículum, pero…¿qué currículum…? ¿Se puede considerar que un curriculum es una fría lista de fechas y lugares…? ¿Cabe ahí toda una vida…?
¿Una fría lista que sirva a alguien para tener un perfil de quién soy…?
¿Qué perfil…? Pero… ¿”eso” soy yo…?¿Y mi larga trayectoria…?
- Como luchadora en movimientos de renovación pedagógica que transformaba de continuo mi manera de abordar la enseñanza.
- Como madre creativa, superando los miedos ante tantas situaciones desconocidas y sin dejar de aprender, abriendo los ojos a un mundo siempre nuevo que mis hijos e hija me renuevan a diario.
- Como mujer, trabajando e inventando en el campo de lo social, llevando al terreno de lo público los valores y relaciones de afecto que pertenecían al mundo de lo privado, de lo “femenino”.
En toda esta trayectoria existen actos creativos porque la vida hay que inventarla cada día si queremos hacerla más habitable.

Es, en fin, una gran mujer, madre, activista por la paz, feminista y artista interdisciplinar, que nos visitó para hablar a nuestras chicas y chicos de Bachillerato de Arte sobre su dilatada experiencia como artista, implicada en el mundo que le rodea.

Nos ofreció una amplia muestra de su trabajo, por ejemplo la exposición “Estados de ánimo” (arriba) o su última exposición en la que está actualmente trabajando, “Préstame tu piel“, en la que Sofía pretende entrar en contacto con mujeres de todas las edades y razas para que les “presten” su piel a manera de lienzo y dejar “que aflore su luz interior”.

Nuestros chicos y chicas pudieron disfrutar tanto de sus explicaciones sobre técnicas pictóricas y fotografía como de su experiencia en el mundo del activismo artístico y social. Fue toda una inspiración.

Gracias Sofía

Más información sobre ella en su web: http://perso.wanadoo.es/sofifiso1/


Maestras que admiro: Elena Serrano

mayo 7, 2011

Ayer se celebró en Málaga un acto para conmemorar la “excelencia educativa” de profesorado y alumnado de la provincia que ha recibido algún premio en diferentes ámbitos educativos. Está bien que la Junta quiere “homenajear la excelencia”. El problema es que la excelencia no se mide sólo con premios y reconocimientos, sino con la huella que se deja con el trabajo y el amor que se pone a diario en el aula. ¿Y cómo se mide esa huella? ¿Cómo se mide el amor?

Puede que Elena Serrano no haya recibido ningún premio (demasiado modesta para presentarse, o demasiado ocupada para preocuparse), pero es una profesora excelente.

Elena Serrano es profesora de Historia del IES Vicente Espinel de Málaga, es una luchadora y una feminista que lleva más de treinta años en la enseñanza, por pura vocación, guiando a sus alumnas y alumnos, haciéndoles partícipes de sus variadas y profundas experiencias vitales, de sus viajes, de sus pensamientos, de su indignación ante lo que ocurre a su alrededor.

Elena es una maestra excelente, una verdadera “vigía de la sociedad y de la historia, que ha logrado mirar y ver a lo lejos percibiendo con máxima acuidad el presente”, utilizando las palabras de María Zambrano.

Sus alumnas y sus alumnos seguro que disfrutan enormemente del entusiasmo que sabe transmitirles en clase. Los mueve, eso es seguro, si no, ¿cómo es posible que consiga que una alumna se disfrace de Clara Campoamor y lea su acalorado discurso ante las Cortes para conmemorar el 75º aniversario del voto femenino? ¿cómo engancha a sus chicas y chicos para implicarlos en un intenso trabajo de investigación para poder planear juntos un viaje escolar a Bolonia? ¿cómo transmite su sentido de la justicia y los embarca  en acaloradas discusiones o consigue que se expresen, haciendo teatro o escribiendo, y que además ganen premios por ello?

Precisamente ha sido una alumna de Elena, Sara Ssamdi Baroudy, la que ha obtenido uno de los primeros premios del Concurso de redacción sobre igualdad de género de la Fundación José Tomás. Esta es la redacción premiada de Sara.

Puede que Elena no tenga ningún premio institucional, pero se debe sentir maestra excelente.

Yo me siento afortunada por tenerla como maestra, pues, vuelvo a tomar prestadas bellas palabras de Zambrano: “entre las venturas que me ha deparado la vida, una de las mayores es la de haber tenido maestros”, pues  “no tener maestro es no tener a quién preguntar, y más hondamente todavía, no tener ante quién preguntarse”.

Gracias Elena.


Seminario – Aspasia: Mujer y poder

abril 8, 2011

Esta semana hemos tenido la oportunidad de asistir al seminario Aspasia: Mujer y poder, en Málaga. Como cada año, se han reunido sabias mujeres de diferentes ámbitos para intercambiar experiencias y saberes con el público asistente.

El martes pudimos escuchar a Amparo Rubiales, abogada y Consejera de Estado, hablando de mujeres y poder político.

La abogada hizo una apasionada defensa de la necesidad de hacer visibles a las mujeres en todos los campos, y especialmente en política, donde gracias a las leyes de paridad aprobadas en la Convención de Atenas, ha aumentado el número de mujeres que representan a toda la sociedad hoy en día. Y todo esto para luchar contra la mayor injusticia, que, para ella, “es aquella derivada del sexo”.

Es precisamente desde el ámbito político donde se puede actuar en otras esferas de la sociedad para dar visibilidad a las mujeres. Por ejemplo, se está trabajando sobre una ley de cotitularidad compartida para las explotaciones agrarias, pues todavía el 80% de dichas explotaciones tienen como titular a un varón, a pesar de que es una realidad que las mujeres participan activamente en el mundo agrario. Este es sólo un ejemplo que Amparo Rubiales sacó a colación en su defensa de la presencia de mujeres en política, y siempre dejando claro que: “más presencia no significa directamente más poder”, pues “el poder todavía es masculino”, por lo que aboga por caminar hacia la búsqueda de un poder propio, no delegado por los hombres. Todavía es frecuente ver cómo los partidos políticos ponen trabas a consolidar el liderazgo de mujeres políticas, por ejemplo, renovándolas continuamente en diferentes cargos.

En este sentido ya comentó al comienzo de su exposición que “algunas diferencias hay en esto de que el poder lo detente una mujer”, aunque me quedé con ganas de preguntarle sobre este tema, ya que no hubo debate por falta de tiempo.

Estoy convencida, como Amparo, de que las mujeres ejercen otro tipo de liderazgo, un liderazgo que tiene en cuenta a quienes le rodean, que empatiza y comparte. Amparo, desde luego, me pareció un ejemplo: lo primero que hizo fue nombrar a sus amigas y compañeras con las que ha compartido y comparte ideas políticas y voluntad de cambio social. Es muy importante dar voz a otras mujeres a través tuya, reconocerles autoridad y extender redes.

Después pudimos disfrutar de Catalina Lara, catedrática de Bioquímica y Biología  Molecular de la Universidad de Sevilla.

Catalina Lara tituló su conferencia Mujeres y Ciencia: ¿una pasión posible? Y precisamente lo que hizo fue una vehemente defensa de la pasión como motor de la ciencia, y de la vida en general; un motor que mueve a muchas mujeres.

La sociedad todavía no parece tolerar la pasión por la ciencia en las mujeres. O al menos no la ha tolerado hasta ahora, pues nos recordó la ausencia de muchas mujeres científicas en la historia, pero nos dejó claro que la ciencia no sería hoy lo que es sin la aportación de muchas mujeres anónimas o poco conocidas.

Catalina Lara piensa que todavía hoy muchas mujeres encuentran obstáculos para dedicarse a la ciencia. Muchos obstáculos son internos, pero otros son reales, aunque poco palpables. Según la profesora Lara, hay factores sutiles de discriminación que dificultan el liderazgo de las mujeres en el mundo científico, por ejemplo, el hecho de que las mujeres dirigan frecuentemente proyectos de investigación de poco presupuesto y con pocos miembros, frente a sus colegas varones que suelen contar con mayor apoyo económico.

Frente a este tipo de obstáculos, Catalina Lara propone fomentar las redes de mujeres en la ciencia y olvidarse de la ilusión de la meritocracia, pues la cooptación es frecuente en el mundo de la ciencia y no favorece a las mujeres que todavía no están en posiciones de poder en número suficiente (son poco más de un 20 % las catedráticas en las facultades de ciencias).

Como ya comentó Amparo Rubiales, la catedrática de la Universidad de Sevilla defendió una forma de liderazgo diferente a la de los varones de las mujeres en las ciencias. Las mujeres parecen utilizar la notoriedad que reciben en sus investigaciones para el cambio y el beneficio de la sociedad en lugar de para beneficio propio. El caso de Marie Curie y otras investigadores son claros.

Parece ser que Marie Curie se dedicó a visitar el Frente durante la Primera Guerra Mundial con una de las primeras máquinas de rayos X para poder examinar a los soldados y averiguar el lugar exacto donde habían recibido metralla para extirparla con seguridad. Otras mujeres científicas premios Nobel, como Dorothy Crowfoot Hodgkin o Rita Levi-Montalcini, han utilizado su notoriedad para el trabajo pacifista y el desarrollo social respectivamente con sendas fundaciones para estos fines. Además, Françoise Barré-Sinoussi, premio Nobel por haber descubierto el virus del sida, hace viajes frecuentes a África para formar a personal sanitario sobre esta enfermedad. Mujeres encomiables, sin ninguna duda.


Virginia Woolf

febrero 9, 2011

Ya hablé hace tiempo de uno de mis libros preferidos de Virginia Woolf, Orlando. Hoy quería volver a hablar de ella, de una escritora que no me deja de admirar y sorprender.

¡ Qué difícil utilizar las palabras justas para describir las sensaciones que consigue despertar la escritura de Virginia Woolf!

Aunque ella misma ofrece una explicación: que las palabras dicen la verdad, pero no tienen dueño, que por muchos esfuerzos que el/la escritora haga, las palabras tienen su propia forma de actuar, “no existe nada más desenfrenado, libre, irresponsable y difícil de enseñar. Por supuesto, se pueden atrapar, ordenar y poner en orden alfabético dentro de un diccionario. No obstante, las palabras no viven en los diccionarios, viven en la mente. Si queréis una prueba de ello, considerad con qué frecuencia, en los momentos emotivos, que es cuando necesitamos más palabras, no hallamos ninguna.”

Esto lo dice en un escrito titulado “Craftsmanship”, incluido en el libro The Death of the Moth and Other Essays (1942) . La única grabación que se conserva de Virginia Woolf es precisamente un extracto de este artículo. Escuchad su fantástica dicción:

Aquí tenéis la trascripción (en inglés).

Este libro se ha traducido y publicado recientemente con el título La muerte de la polilla y otros escritos en la editorial Capitán Swing. Os lo recomiendo fervientemente.

Además de este ensayo, contiene otros muchos escritos reveladores como “La marea de Oxford Street”, un relato lleno de ironía sobre los “atractivos” del consumo en una calle comercial, “Pensamientos de paz durante un ataque aéreo”, donde reivindica posturas pacifistas y la tesis de Tres Guineas de que las mujeres deben crear un mundo en el que la guerra no tenga lugar, o “Recuerdos de un gremio cooperativo de mujeres trabajadoras”, donde recuerda los inicios del movimiento sufragista.

En fin, una joya, que además está presentada por Gloria Fortún, a la que admiro y sigo en su blog La letra escarlata.

Animaos a leerla.


Una por una: Yolanda Mukagasana

enero 22, 2011

El pasado mes de noviembre tuve el placer de escuchar a Yolanda Mukagasana, mujer tutsi ruandesa que se vio obligada a huir de su país tras el genocidio de 1994. Venìa a Málaga invitada por Aspa para dar una conferencia titulada “La conciliación en Ruanda”.

Nos aclaró la historia del conflicto en Ruanda y nos contó la historia de su vida.

Ruanda es un país con tres distintas etnias: tutsis, hutus y twas (basadas en la clase social, pues tenían la misma lengua y cultura) que parecían coexistir pacíficamente hasta después de la Segunda Guerra Mundial, cuando pasó a ser protectorado belga y las diferencias étnicas fueron institucionalizándose y transmitiéndose desde la escuela, empezando una educación en el odio que desembocó en el genocidio que tuvo lugar mucho después.

Durante el conflicto, Yolanda Mukagasana perdió a sus hijos y a la mayoría de su familia y huyó a Bélgica, donde vive actualmente. Ahora viaja por el mundo dando a conocer lo que de verdad ocurrió, llamando a la reconciliación y pidiendo justicia reparadora para un pueblo que todavía tiene que sanar muchas heridas.

Ella es el ejemplo perfecto de reconciliación, pues ha dedicado su vida a adoptar a niños y niñas ruandeses, tanto tutsis como hutus, con secuelas del conflicto.  Dice que se sigue considerando una madre, aunque perdió a todos sus hijos, pues “los niños del mundo me pertenecen”, y “hay que encontrar cómo vivir juntos”.

Su hijo menor es fruto de una violación, pero ella piensa que “la humanidad está en el interior de cada uno” y que seguro que él reproducirá el amor que ella le da, a pesar de las circunstancias en las que haya nacido.

Además, nos habló del papel fundamental que están teniendo las mujeres actualmente en Ruanda. Por ejemplo, hay una mayoría parlamentaria femenina en el país y las mujeres tienen una labor muy relevante en la Comisión de Reconciliación. Estas mujeres han conseguido que se paren leyes como la poligamia, que quería ser reintroducida en el país tras el genocidio y están adoptando, como Yolanda, huérfanos del conflicto.

Agradezco a Aspa el privilegio de escuchar a esta gran mujer que reivindica el valor de la humanidad como sanador y vital para la reconstrucción de su país: “no hay humanidad sin perdón, ni perdón sin justicia, ni justicia sin humanidad”.


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