Una por una: Emma Goldman

Hoy recordamos a la interesantísima anarquista Emma Goldman, (Rusia 1869-Canadá 1940) gran defensora de la causa revolucionaria libertaria.

Su intensa vida, que transcurrió entre Europa, EEUU y Canadá, la plasmó en un apasionante libro de memorias: Viviendo mi vida, que está publicado en español por la editorial Fundación Anselmo Lorenzo.

A lo largo del relato de su experiencia vital, conocemos a una Emma comprometida, inteligente, libre, rebelde, que sabe lo que quiere y se compromete a llevar una vida coherente a sus ideales.

Comenzó a interesarse por el movimiento anarquista en EEUU, en un momento en el que este se hallaba en pleno auge. No tuvo dificultades para hacerse un hueco en él, aunque el hecho de ser mujer no fue una ventaja para ello. Así recoge en sus memorias, por ejemplo, las primeras palabras Johann Most, su mentor en la política anarquista y una figura destacada del movimiento anarquista inmigrado de EEUU, sobre su participación como mujer: “sólo hay [mujeres] estúpidas [en el movimiento anarquista americano], la mayoría de las chicas vienen a las reuniones a cazar un hombre; luego, los dos desaparecen […]”. A esto comenta Goldman: “No creía en el fervor revolucionario femenino, pero yo, viniendo de Rusia, podía ser diferente, y él me ayudaría.” (Pág. 59)

Además de su activismo político, se implicó con el pueblo en su quehacer diario como enfermera. A diario sufre con las injusticias que suceden a su alrededor:

“Todavía me impresionaron más los tremendos y vanos esfuerzos de las mujeres pobres contra los frecuentes embarazos […] Eran increíbles los métodos tan fantásticos que podía inventar la desesperación: saltar desde las mesas, rodar por el suelo, masajear el vientre, beber pócimas vomitivas y usar instrumentos romos […]Era desgarrador, pero comprensible. […]Después de tales partos volvía a casa enferma y afligida, odiando a los hombres responsables de las espantosas condiciones en que vivían sus mujeres y sus hijos, y odiándome sobre todo a mí misma porque no sabía cómo ayudarles.” (Pag. 217)

Además, llevó una vida tremendamente libre, también en el terreno del amor, viviéndolo intensamente, y varias fueron las parejas que pasaron por su vida. Con cada una vivía el día a día intensamente, aunque no por ello se libró del dolor por la pérdida amorosa pero siempre con esperanza:

“Después del fracaso con Ed, ¿cómo podía haber soñado alcanzar amor y comprensión con nadie más? Amor y felicidad, palabras vacías y sin sentido que tendían inútilmente hacua lo inalcanzable. […]Me consolaba diciéndome que todavía podía vivir para mi ideal […]pero, ¿de dónde sacaría fuerza e inspiración para seguir en la lucha? Los hombres habían sido capaces de hacer los trabajo del mundo sin el poder sustentador del amor, ¿por qué no también las mujeres? ¿O es que la mujer necesita el amor más que el hombre? Eso era una idea estúpida y romántica para mantenerla siempre dependiente del varón.” (Pág 277)

Además de sus ideas libres sobre el amor, también demostró una actitud profundamente pacifista, solidaria y profundamente feminista: Emma creía que la emancipación de la mujer sería obra de la mujer misma.

Podéis leer más sobre ella, pinchando aquí.

La lectura de sus memorias se la debo a mi amiga Cristina: Emma Goldman la inspiró en su vida y Elena Serrano me ha animado a escribir sobre ella. Emma Goldman es un referente poderoso. Necesitamos referentes. ¡Animáos a compartid los vuestros!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s