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Profesiones, todavía con género

En nuestro centro estamos recibiendo este mes los talleres del Área de Igualdad del Ayuntamiento de Málaga titulados “Vivir en igualdad”, que recomiendo por completo.

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En estos talleres, el alumnado de segundo de la ESO tiene la oportunidad de trabajar temas como la corresponsabilidad en las tareas domésticas o el uso de lenguaje no sexista.

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Además, aprenden las diferencias entre conceptos como “sexo” y “género” o estereotipos de género, que influyen de manera clara en sus vidas cotidianas y decisiones futuras según sean chicos o chicas.

A pesar de todo lo que ha cambiado nuestra sociedad y del constante trabajo de concienciación que llevamos a cabo en nuestros centros educativos, los estereotipos de género siguen profundamente arraigados.

Lo pudimos comprobar el la sesión de la semana pasada, a propósito del debate sobre profesiones futuras. Estas son las elecciones de profesiones que se hicieron en una clase de segundo de la ESO:

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Como veis, los chicos varones siguen eligiendo profesiones asociadas al mundo público y las chicas, en su mayoría, profesiones asociadas al mundo privado y de los cuidados. Bien es cierto que algo ha cambiado, sobre todo para las chicas, pues algunas también se decantan ya por profesiones relacionadas con el ámbito público (arquitecta, por ejemplo). Creo que esto tiene que ver con el constante trabajo de coeducación y los avances del feminismo en nuestra sociedad, afortunadamente. Sin embargo, todavía las elecciones laborales se hacen en gran medida en función de nuestro género. Tiene que ver, entre otras cosas, con cómo educamos a nuestros hijos e hijas según sean varones o mujeres, con como los tratamos o con el tipo de juguetes que juegan. Os invito a leer esta divertida reflexión titulada “¿Y si tratáramos a nuestros hijos igual que a nuestras hijas?”.

En la escuela sigue siendo necesario que ofrezcamos a nuestro alumnado modelos de mujeres y varones que han desarrollado y desarrollan con éxito profesiones que históricamente no han estado asociadas con su sexo. Necesitan conocer tanto a ingenieras como a maestros o enfermeros varones. Tener referentes en los que inspirarse es una de las maneras de dar opciones para elegir libremente sin caer en estereotipos de género.

Se acerca el 8 de marzo, Día internacional de las mujeres, así que podemos aprovechar la efeméride para preparar trabajos con nuestro alumnado en este sentido. Mi alumnado de segundo de ESO que está recibiendo estos talleres va a realizar en mis clases de inglés un trabajo de investigación para dar a conocer a mujeres destacadas en diferentes ámbitos públicos en el mundo anglosajón. Esta es la tarea que les he asignado, por si queréis utilizarla en vuestras clases.

En todas las asignaturas relacionadas con las ciencias podéis aprovechar que el pasado 11 de febrero fue el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Estos interesantes artículos pueden servir de punto de partida para la reflexión: “No desperdiciemos el talento”, “Científicas que han cambiado el mundo y probablemente no conocías”.

Otra opción es investigar sobre varones que se han dedicado a sectores considerados tradicionalmente femeninos, desde la enfermería a la danza. O varones que han formado parte del movimiento feminista o se han dedicado a labores de reproducción y cuidado de la vida.

Si necesitáis materiales o ideas para inspiraros, os dejo el enlace a publicaciones antiguas de este blog para trabajar el 8 de marzo. Y aquí tenéis ideas para trabajar de manera interdisciplinar en varias asignaturas: Materiales transversales.

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Marie Curie y despedida temporal

Un día como hoy en 1867 nació Marie Curie, de sobra conocida por sus logros científicos y por ser la única persona que ha ganado dos premios Nobel. Menos conocida es su faceta humanista, su gran fortaleza y su gran amor, no solo a la ciencia, sino a la vida.

La he podido conocer mejor gracias al recomendabilísimo libro de Rosa Montero, La ridícula idea de no volver a verte. Es un libro a medio camino entre la biografía y el relato personal de la autora, en el que trata temas como la pérdida, el amor, el espacio de las mujeres y la necesidad de la literatura y el arte, partiendo del diario que Marie Curie escribió después de la trágica muerte de su marido Pierre.

Qué mujer más admirable, Marie Curie. Sin conciencia feminista, eso sí, como parecen demostrar citas como esta: “no es preciso llevar una existencia tan antinatural como la mía. Le he entragado una gran cantidad de tiempo a la ciencia, porque quería, porque amaba la investigación… Lo que deseo para las mujeres y las jóvenes es una tranquila y sencilla vida de familia y algún trabajo que les interese”.

Y aún así, fomentó en su hija Irene ese mismo amor a la ciencia que ella tenía y la llevó consigo en sus unidades móviles de rayos X en plena guerra mundial. El discurso no sería feminista, pero el fondo desde luego que sí.

Para trabajar la historia de Marie Curie en clase de inglés, he encontrado una unidad didáctica para la ESO muy interesante. Aunque eso sí, la tendré que trabajar más adelante, pues en estos días comienzo un paréntesis en mi quehacer lectivo para embarcarme en una nueva aventura, la maternidad.

Es precisamente por este motivo por el que voy a suspender temporalmente mis publicaciones en este blog. Estoy segura de que volveré, y con energías renovadas y nuevas preguntas a las que enfrentarme ante la inminente experiencia de criar a un varón.

Me despido como digo temporalmente, no sin antes recordaros que este blog sigue disponible como fuente de recursos para el trabajo coeducativo en el aula. No tenéis más que usar el buscador por palabras o acudir a las categorías.

Os dejo, por ejemplo, el enlace a la búsqueda “25 de noviembre” por si necesitáis sugerencias de actividades para ese día, o el enlace a la categoría “Una por una”, con muchos más ejemplos de mujeres inspiradoras por descubrir.

¡Hasta muy pronto!

 

Visión femenina para salir de la crisis

Hoy publica El País un interesantísimo artículo sobre cómo las mujeres son y van a ser fundamentales para el proceso de cambio en las maltrechas economías del viejo continente. Está claro que el mundo, la política, la economía, no puede seguir como hasta ahora.

El ejemplo está en Islandia, que se ha reinventado después de su colapso hace unos años gracias a la visión que ofrecen las mujeres que ahora ocupan la mayoría de los puestos de responsabilidad en lugares como el gobierno o la banca.

No se trata de mujeres “damas de hierro”, mujeres que adoptan el punto de vista masculino, sino mujeres que aportan su propia visión. John Carlin llama a esta visión en el artículo “sostenibilidad”:

“[…] En lo que todos los parlamentarios están de acuerdo es en que la época del capitalismo de enriquecimiento rápido se ha terminado. La palabra clave, hoy, es sostenibilidad, y todos los partidos la repiten en sus declaraciones públicas. Y la sostenibilidad, en opinión de la ministra Jakobsdottir, es un concepto más femenino que masculino. Ella lo explica así: “Mucha gente achacó los excesos de los banqueros que nos causaron tantos problemas a una cultura masculina”. “En 2009, todo el mundo decía: ‘Lo que necesitamos es menos pensamiento de chulería masculina y más mujeres con ideas pragmáticas y estratégicas’. Lo que hemos aprendido desde entonces es que si queremos permanecer alejados de la crisis y construir, todos sabemos que hay que pensar no en el futuro inmediato, sino en los próximos 10 o 20 años. Esa no es la forma de pensar de un Gobierno dominado por hombres; esa es una manera de pensar femenina”.

Prueba de la visión femenina es el relato de Halla Tomasdottir, que pude ver hace un tiempo en el blog de Asun. Tomasdottir es una empresaria islandesa que logró timonear su empresa, Auður Capital, a través del ojo de la tormenta financiera de Islandia aplicando 5 valores tradicionalmente “femeninos” a los servicios financieros. En TEDWomen, habla acerca de estos valores y de la importancia del equilibrio.

Las madres de la Constitución

¡También existieron las “madres” de la Constitución además de los “padres”!

(De Educación en Valores)

Hoy 6 de diciembre se celebra el aniversario de la Constitución Española aprobada en 1978. Los medios de comunicación destacan en estos aniversarios el papel de los “padres” de la Constitución y se olvidan a menudo de que la Constitución tuvo también “madres”. Educación en Valores propone el corto documental “Las Constituyentes” para trabajar en el aula temas de Derechos Humanos e igualdad.

“Las Constituyentes”. Un documental de Áurea Martínez Fresno y Oliva Acosta.

Producido por la productora Olivavá Producciones para el Consorcio del Bicentenario de la Constitución de Cádiz de 1812, es una pieza corta de 11’ en la que, mediante un collage de declaraciones de las protagonistas, se narra el momento que se vivía en los años en los que se gestó la Carta Magna española. «Teníamos la posibilidad de lograr una convivencia en paz», destacaba la ex senadora María Belén Landáburu. El panorama que se encontraron esas mujeres al llegar a las cámaras legislativas era desolador. «Parece que nunca había habido mujeres allí», explicaba Dolors Calvet. Y es que en las filas de sus señorías, como recordaba Ana María Ruiz-Tagle, no sólo se sentaban ex ministros de Franco como Manuel Fraga, sino otros como Blas Piñar. Pero como admitía en el documental la granadina Mercedes Moll: «No nos dábamos cuenta de la trascendencia» que tenía todo aquello. Efectivamente, varios de los presentes destacaron que aquellas 21 mujeres del Congreso y las otras seis en el Senado estaban cobrando una deuda histórica que había dejado impagada la Constitución de Cádiz: la incorporación de las mujeres como ciudadanas de plenos derechos.

Una por una: María Milagros Montoya Ramos

Una de las muchas mujeres que me inspiran.

Mª Milagros Montoya Ramos es historiadora y profesora de instituto. Dirige la editorial Sabina y coordina un taller llamado La historia verdadera en la Fundación Entredós.

Acabo de leer su magnífico libro Enseñar, una experiencia amorosa, y me ha dado muchas fuerzas para encarar los siempre duros comienzos de curso.

Me inspira cómo habla de la enseñanza como un acto de amor, como una forma de estimular el deseo de saber, que creo que se despierta, como dice Mª Milagros Montoya Ramos, cuando nos abrimos al diálogo, cuando somos capaces de enseñar el amor por lo que enseñamos.

Opino, como ella, que, para dar clases a adolescentes hay que «saber leer deseos, donde ellos y ellas ―también la sociedad― solo ven dificultades insuperables. También es preciso saber escuchar, saber esperar y confiar en las capacidades de cada cual, así como en su apertura y en su constante deseo de aprender […]». (Montoya, 2008, p. 14).

Una buena lectura para comenzar el curso, de una gran mujer.